El Lobo Solitario

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Por: Francisco J. Vaqueiro – @FJVaqueiro

Un tipo mentalmente inestable, con largo historial de terapias psicológicas debido a sus desequilibrios emocionales, sentimentalmente abatido por un proceso de divorcio tormentoso, intempestivamente decide intercambiar su vida por la de al menos 84 personas, dejando, además, cerca de 300 heridos, muchos de ellos niños.

Ese es el retrato que los servicios de seguridad franceses han hecho de Mohamed Lahouaiej Bouhlel, terrorista tunecino que embistió con el camión utilizado en su trabajo, a la animosa multitud congregada en el Paseo de los Ingleses celebrando la Toma de la Bastilla, fiesta nacional de Francia, en la zona costera de Niza.

No se le recuerda como un miembro particularmente activo o fanático dentro de su comunidad religiosa, pero eso no impide que se especulen ligas con grupos terroristas, ya sea por instrucción o, peor aún, por inspiración.

Información reciente apunta a un proceso acelerado de radicalización, en donde en cuestión de meses, Lahouaiej Bouhlel habría tenido contactos esporádicos con grupos extremistas, pero sin que ello alertara a las autoridades sobre lo que sucedería el 14 de julio.

El ataque, ferozmente atroz y sangriento, no se caracteriza por ser muy sofisticado: un automóvil de carga pesada, una pequeña pistola y un conductor dispuesto a llegar a las últimas consecuencias. Es la nueva modalidad de terrorismo que se expande como polvorín a lo largo y ancho del mundo occidental, la del “Lobo Solitario”, atrás parecen haber quedado los complejos planes que materializaron los ataques terroristas en Nueva York, Madrid o Londres la década anterior. Según el Índice Global de Terrorismo, el 70% de los ataques terroristas cometidos en Occidente en la última década forman parte de esta categoría [1].

Pero ¿qué hace tan difícil para los servicios de inteligencia prevenir y desactivar este tipo de atentados? En primera instancia, los ataques no requieren etapas amplias de planeación o de utensilios sofisticados; son ejecutados con herramientas de uso común como armas blancas, automóviles o artefactos de fabricación casera.

Aunado a lo anterior, en muchos casos no existe coordinación directa entre grupos extremistas y los atacantes; estos actos son inspirados en redes sociales, en blogs, páginas de Internet, o en herramientas de propaganda que hacen un llamado de los fieles a atacar.

La segregación, marginación y falta de inclusión de millones de personas, en una gran parte musulmanes, es caldo de cultivo para la aparición de lobos solitarios, dispuestos, sin el menor empacho, a canjear su vida por la de otros miembros de una sociedad que siente ajena, lejana y que le ha cerrado las puertas.

Lo anterior crea un círculo vicioso del que no se vislumbra un final en el corto o mediano plazo. A mayor alejamiento y “guetización” de las comunidades musulmanas en Occidente, sean estas de primera, segunda o tercera generación, cada vez habrá más y más jóvenes frustrados con su entorno social, dispuestos a intercambiar su vida por un ideal religioso y que les brinda alivio, amparo y sentido de identidad. La reacción de varias sociedades occidentales, por su parte, están lejos de promover un mayor grado de integración. Ahí están los movimientos de extrema derecha encabezados por personajes tan detestables como Trump, Farage, Le Pen y Wildeers que suman a adeptos en sus filas a pasos agigantados.

Desafortunadamente, en un mundo donde el discurso del miedo, la radicalización y la segregación parecen estar prevaleciendo, será cada vez más común ver actos como el de Niza, y quizá, también, movimientos que pugnen por un nuevo orden de fronteras cerradas, desconfianza en el extranjero y en un aumento punitivo de las capacidades del Estado. Bienvenidos a la segunda década del siglo XXI.

[1] http://economicsandpeace.org/wp-content/uploads/2015/11/Global-Terrorism-Index-2015.pdf

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Control de Armas: ¿Qué? ¿Quién? y ¿Por qué?

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Por: Luisiana de la Garza – @Luisianadlg

Después de que en junio pasado, en Orlando, Florida, sucediera el tiroteo más violento en la historia de Estados Unidos—49 personas fueron asesinadas y otras 53 fueron heridas—el debate sobre las legislaciones que regulan el control de armas de fuego volvió a retomar fuerza, y con ello el nacimiento—en lo personal—de una gran curiosidad por el tema que me ha impulsado a investigar sobre tres preguntas básicas:

  1. ¿A qué se debe el debate sobre el control de armas de fuego?

Inicialmente, el derecho a la posesión de armas de fuego proviene directamente de la Constitución de Estados Unidos (en la Segunda Enmienda). Por lo que cualquier cambio a dicha Enmienda claramente genera disputa; principalmente, porque muchas personas no quieren que sea “tocado” su derecho a portar un arma, ya que es considerado un precepto básico y un derecho fundamental de todo ciudadano de los Estados Unidos.

  1. ¿Quiénes están a favor y quiénes están en contra?

A lo largo de su administración, el Presidente Barack Obama se ha dedicado ardua y sentimentalmente a insistir al Congreso para que tome las acciones necesarias en pos de “reducir la violencia de las armas, salvar más vidas y proteger nuestros derechos y a nuestros hijos”[1]. Para ello, ha suplicado al Congreso realizar ciertos cambios, considerados necesarios, a las regulaciones sobre armas de fuego, tan permisivas en estos momentos. Ante la dificultad de llegar a un consenso, el actual presidente de Estados Unidos se ha visto obligado a impulsar “acciones ejecutivas” para presionar a los legisladores.

Históricamente, muchos legisladores demócratas han expresado su conformidad en llevar a cabo cambios a las regulaciones permisivas de armas de fuego. Incluso, hace algunos días, decenas de legisladores democráticos protestaron en el suelo del pleno de la Cámara de Representantes por más de 24 horas para insistir a los legisladores republicanos que votaran a favor de las modificaciones planteadas.

No me atrevería a señalar abiertamente que los republicanos son quienes están en contra de que ocurran cambios legislativos. Sin embargo, lo que sí es una realidad es que los republicanos son mayoría en ambas cámaras del Congreso y la mayoría de esa mayoría se opone enérgicamente a las propuestas modificatorias planteadas por los demócratas. Es claro que ambos partidos políticos tienen intereses que proteger, y consecuentemente, al no acordar y unir sus intereses por el bien de la ciudadanía, hasta ahora lo que hay como resultado es: pues nada.

La National Rifle Association (NRA), (firme defensor de la Segunda Enmienda) ha disputado públicamente algunas declaraciones de Barack Obama sobre la cuestión. Señalando que la forma de evitar los tiroteos masivos no será solucionada con un mayor control de armas, y que además la administración de Barack Obama solamente quiere “distraer” al público por el fracaso de sus políticas.

Muchos defensores de la Segunda Enmienda alegan que el Gobierno no quiere imponer un “control sobre las armas de fuego” si no imponer un “control” sobre los ciudadanos y sus derechos de elección, quitándoles la libertad de elegir sobre la compra de armas.

  1. ¿Cuáles son los principales cambios propuestos para la legislación de control de armas?

Entre los principales cambios que han sido propuestos por los legisladores, por los ciudadanos, y por el Presidente Barack Obama, se encuentran: incluir en el procedimiento de compra de armas una verificación de antecedentes del comprador, la prohibición de la venta abierta del rifle AR-15 o armas similares, ya que se considera que esta arma es elegida por muchos terroristas que desean matar y lastimar a personas de una manera rápida y eficiente.

También se ha impulsado el “no fly no buy” si no puede volar, no puede comprar, la cual se relaciona con la lista de posibles terroristas que tienen prohibido volar en avión, y por lo tanto, se propone que deberían tener prohibido la compra de armas de fuego.

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Fuentes:

http://www.cronica.com.mx/notas/2016/967974.html

http://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-36565962

http://internacional.elpais.com/internacional/2016/01/08/estados_unidos/1452224044_300071.html

http://washingtonhispanic.com/blogs/puntodevista/de-vacaciones-para-no-debatir-el-tema-de-las-armas/

[1]http://www.elmundo.es/internacional/2016/01/05/568bf9c1268e3e166e8b457f.html