Por: Andrés Gómez Laborín – @a_gomezl

Estamos en guerra. Llevamos poco más de diez años en guerra, de eso no debería de haber duda. Pero la hay, o por lo menos actuamos como si no estuviéramos. Los enfrentamientos y los asesinatos han dejado ya las primeras planas de los periódicos y ahora están en las páginas interiores. La violencia ya no es noticia, la administración de Peña Nieto se ha esforzado en sacarla de los encabezados, y ya sea por éxito de su parte o por hartazgo de la nuestra, así fue.

Preferimos pensar en otra cosa porque el tema nos perturba. Nos excusamos con frases como “se están matando entre ellos” o “son estados como Michoacán y Guerrero, aquí está súper tranquilo”, pero en poco más de una década han desaparecido más de 28,000 personas (¡¡!!) y muerto más de 150,000 (¡¡¡¡!!!!). El 2016 fue el año con más homicidios desde 2011 y 2012, cuando la violencia alcanzó su pico. Para poner en perspectiva la magnitud del conflicto, te presentamos los 9 momentos más representativos e indignantes de esta guerra:

1. Los Garza de Allende

En marzo de 2011 Los Zetas desaparecieron a todas las personas de apellido Garza en Allende, Coahuila. José Luis Garza era uno de los operadores del cártel en la región, y después de quedarse con una tajada de las ganancias (sin discutirlo con el cártel, me imagino), el grupo criminal tomó venganza sobre él y toda su familia. Se tiene evidencia de 42 desaparecidos, aunque algunas versiones hablan de más de 300[i]. 26 personas fueron encontradas muertas e incineradas en dos ranchos de la familia Garza, y de los otros 16 no se sabe nada.

2. Los migrantes de San Fernando

En agosto de 2010, viajaban dos camiones con 77 migrantes centro y sudamericanos rumbo a la frontera. A la altura de San Fernando, Tamaulipas, fueron detenidos por un comando de Los Zetas. Fueron llevados a una bodega, donde les ofrecieron trabajar con ellos a cambio de sus vidas; sólo uno aceptó. En la bodega fueron encontrados 72 cuerpos, muertos a balazos. 58 hombres y 14 mujeres fueron asesinados ese día. 5 de los 77 pasajeros sobrevivieron.

3. El ataque a Morelia

Era la noche del 15 de septiembre de 2008 en la plaza principal de Morelia. Las fiestas por el aniversario de la Independencia de México ya habían empezado y el ambiente era de celebración. De pronto, se detonan dos granadas que acaban con la noche, matando a 7 personas. El ataque no tenía el objetivo de matar a una persona en particular; fue un acto de terrorismo del crimen organizado contra la sociedad. A la fecha no se conoce a los responsables.

4. Bar Heaven

La Ciudad de México había sido relativamente inmune a la violencia en el resto del país, tanto así que el candidato idóneo en las elecciones de 2012 no podría más que ser el Procurador, Miguel Ángel Mancera. Un año después, a finales de mayo de 2013, son “levantados” de un bar en la céntrica Zona Rosa 13 jóvenes que posteriormente fueron encontrados en una fosa junto con algunas armas. Al parecer se trató de un ajuste de cuentas entre dos grupos narcomenudistas locales.

5. La muerte del candidato

Rodolfo Torre Cantú era candidato a la gubernatura de Tamaulipas por el PRI cuando fue asesinado en junio de 2010. Según la investigación, el candidato no quiso cooperar con el Cártel del Golfo y esto lo llevó a su muerte. A la fecha es quizá la figura política de más alto nivel en caer a manos del narcotráfico. La sensación es que nadie está a salvo. Es plata o plomo.

6. La Tuta y el hijo del góber

En 2014 salieron a la luz videos en los que Servando Gómez Martínez, “La Tuta”, líder de los Caballeros Templarios, y Rodrigo Vallejo, hijo del entonces gobernador de Michoacán, Fausto Vallejo, tomaban cerveza y discutían temas que tenían que ver con el gobierno de la entidad. Entre problemas de salud y acusaciones de vínculos con el narcotráfico, Vallejo terminó por renunciar a la gubernatura ese mismo año.

7. Tlatlaya

La versión oficial fue que habían muerto 22 criminales en un enfrentamiento con las Fuerzas Armadas en Tlatlaya, Estado de México. Tras una investigación, la Comisión Nacional de Derechos Humanos determinó que por lo menos 15 de los 22 fallecidos habían sido ejecutados, y que la escena había sido alterada para que pareciera que habían muerto en un enfrentamiento. Varios eran michoacanos y habían sido obligados a trabajar para el crimen organizado. Tres eran menores de edad.

8. Los 43 de Ayotzinapa

El caso que más estremeció al país y dinamitó la aprobación de Peña. A finales de septiembre de 2014 un grupo de normalistas que viajaban en varios camiones son interceptados por la policía municipal de Iguala, Guerrero. Los estudiantes arrojaron piedras… Y los policías balazos. Desaparecieron 43 estudiantes. Entre investigaciones enredadas y verdades históricas, el alcalde de Iguala, José Luis Abarca, y su esposa, María de los Ángeles Pineda, son señalados como responsables, y el entonces jefe de la PGR, Jesús Murillo Karam, anuncia que los estudiantes fueron asesinados e incinerados en un basurero. El Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes desmiente la versión oficial, y aunque ciertos restos han sido identificados, aún no sabemos qué pasó con ellos.

9. Otra vez San Fernando

Karen, hija de Miriam Rodríguez, fue secuestrada cuando tenía 14 años en San Fernando, Tamaulipas. Miriam, ante la incompetencia de las autoridades, buscó a su hija y a los criminales que se la llevaron. Karen fue encontrada sin vida en una fosa clandestina, y su madre llevó a cabo una investigación y presentó evidencia suficiente para procesar a 16 narcotraficantes y enviar a 13 de ellos a la cárcel por la desaparición y asesinato de su hija. A partir de entonces, Miriam dedicó su vida a la búsqueda de los desaparecidos por la guerra, recibiendo amenazas constantes por parte de criminales y poca protección por parte del gobierno. El 10 de mayo de 2017, en pleno Día de las Madres, fue asesinada afuera de su casa.

8_AndresGomez

[i] http://www.animalpolitico.com/2016/10/desaparicion-masiva-en-allende-coahuila-quedo-en-el-olvido-institucional-colmex/

Escrito por InteIndep

Un comentario

  1. Creo que la guerra contra las drogas es parte de la criminalizacion de la pobreza; hay proporcionalmente mas indigenas…

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