dsc_7075

Por: Alex Leurs

Desde hace algunos meses buscaba un espacio en el cual mis ideas pudiesen inscribirse. Mas allá del boost narcisista que el ser publicado puede provocar, anhelaba un espacio cuyos principios fuesen coherentes con mi postura de vida. Y si bien sintetizarla me parecería atroz, me limitaré—y atreveré—a presentarme como un lobo estepario. Por lo menos ese es el espacio reflexivo a partir del cual espero transmitirles, mensualmente, un pedazo de mi perspectiva. Así, al explorar el portal de Inteligencia Independiente, descubrí un proyecto que pretendía crear—y asumo, también consolidar—una comunidad de escritores y lectores.

Para la hora que vivimos, las preocupaciones sociales, políticas y económicas han inundado al país. Y si bien es cierto que en México la situación es crítica, la realidad es que la inconformidad social es casi global. En los últimos años diversos movimientos sociales han visto la luz, a tal punto que hoy, citar la primavera Árabe es casi un cliché. Sin embargo, a pesar de que se respira un clima de cambio sostenido por la inconformidad social, los instrumentos de cambio permanecen escondidos. Por ello me gustaría proponer una reflexión alrededor de lo comunitario y su potencial como organización social.

De acuerdo con la Real Academia de la Lengua Española, la comunidad refiere a un grupo de personas que conviven alrededor de un eje rector que puede tomar diversas formas (leyes, moral, creencias, objetivos, etc). Personalmente siempre había asociado la palabra a grupos étnicos hasta que descubrí las comunidades terapéuticas. Mi experiencia (académica y clínica) en Bruselas me permitió descubrir que la creación de comunidades terapéuticas representaba también una forma de organización social que facilita el trabajo médico-psico-social con poblaciones psiquiátricas.

La revolución social de Mayo del 68 en Francia creó una brecha en el conocimiento de la época generando oportunidades para alternativas terapéuticas. En una época en que la locura era considerada como una enfermedad y perteneciente a la campo médico, la Psicoterapia Institucional (PI) derrumbó muchos mitos de la locura y por lo tanto, inevitablemente, de la naturaleza humana.

Fundada en Monte Albán (España) por Tosquelles y reproducida en La Borde (Francia) por Guatarri, Oury y Schotte, la PI fusiona reflexión psicoanalítica con un análisis de la condición social humana. La idea era simple, compleja y genial: crear una comunidad y ocuparse de ella para el beneficio de sus miembros. Esta comunidad tomaría la forma que sus miembros le darían (explícita o implícitamente) de tal manera que en su dinámica cotidiana, elementos importantes de las problemáticas de los pacientes se manifestarían en las interacciones con los trabajadores. Se trata de una modalidad de trabajo que hace hincapié en el análisis de las dinámicas de grupo y de las relaciones entre pacientes y trabajadores. De esta manera se crea una comunidad psiquiátrica en donde pacientes y trabajadores son miembros activos de un sistema que intenta constantemente tratarse (¡no curar!) a sí mismo.

Es menester entender que cuando el ser humano se encuentra en armonía con su contexto, el sentimiento de pertenencia florece. La creación de una comunidad supone generar un espacio flexible en el que se pueden trabajar los fenómenos interpersonales cotidianos. Permítanme ilustrar con un ejemplo extremo relacionado con el trabajo clínico en psiquiatría.

En Monte Albán, el psiquiatra Cyrulnyk había observado que un grupo de personas con un diagnostico de esquizofrenia no respondían al dispositivo institucional. Esto quiere decir que seguían siendo prisioneros de síntomas sin que estos se pudiesen inscribir en la lógica cotidiana. Desesperado, propuso llevarlos de viaje: un paseo en bote durante 7 días. Evidentemente lo tacharon de demente. Relata que durante el viaje algunos de estos pacientes lograron inscribirse en la dinámica del viaje es decir, a la dinámica de la vida en un barco. Incluso anuncia haber escuchado hablar a un señor que llevaba casi media década sin hablar. La idea detrás de este episodio es que cuando un ser humano se encuentra en un contexto que le hace sentido, en el que se puede construir un lugar que tiene alguna influencia en lo que pasa a su alrededor, entonces el ser humano empieza a pertenecer. Y cuando el ser humano considera pertenecer, entonces, se empodera. Se apropia del espacio, de los eventos y se transforma en una parte activa de un sistema que cura, se cura y se actualiza en coherencia con sus miembros.

Mi punto es que la construcción de comunidades puede representar un medio de protesta y de cambio coherente con nuestra época. Así, podríamos tener—y creo que deberíamos promover—, una diversidad creciente de comunidades de forma que representen fielmente la complejidad y diversidad social.

Cuando el modelo social falla la insatisfacción crea el espacio para nuevas organizaciones sociales. ¿Y cómo no ver que el modelo social falló? La sobrepoblación ha saturado nuestras estructura sociales y el desarrollo tecnológico sacrificó la diversidad y la diferencia por la normalización. El ser humano hoy es un sujeto expuesto a vacío existencial que resulta de venerar más a los reflejos (las imágenes) que a las personas. Llegamos incluso al punto en el que las redes sociales empiezan a dictar normas comunitarias de pertenencia basadas en estereotipos de belleza y éxito cavando la ilusión de conectividad y pertenencia.

La comunidad como organización social supone una alternativa en la que se preserva la especificidad de cada individuo ofreciendo la posibilidad de construirse un lugar desde el cual puede (inter)actuar y sentirse miembro activo. Cuando pertenecemos a algo nos preocupa, y cuando nos preocupamos, actuamos. Sin embargo, las proporciones del mundo de hoy han eliminado ese sentimiento de pertenencia. El mundo y los gobiernos de hoy alienan (aíslan) a los individuos haciéndolos seguidores y no miembros. La imitación reemplaza la acción y en ese movimiento se pierde toda la espontaneidad necesaria para que las sociedades avancen. Nos repetimos unos a otros.

Entonces, la PI nos recuerda que diferentes formas de organización social pueden promover diferentes relaciones con el contexto. En un momento en donde la insatisfacción sube y los instrumentos faltan, pensar en la manera en la que nos inscribimos a nuestra sociedad es crucial. La organización comunitaria supone una forma de organización en la que las interacciones fortalecen el sentimiento de pertenencia. Es evidente que la inscripción a una comunidad puede estar determinada—en parte—por los deseos de cada individuo. Esto no tiene relevancia. Lo esencial es la idea de pertenecer a comunidades que motiven la participación social. Se trata de recuperar lo que la organización social de hoy en día, caracterizada por las masas y la globalización, nos ha quitado: el sentimiento de pertenencia y, por lo tanto, la posibilidad de actuar (por no decir la obligación). Porque de una forma u otra forma, la solución la vamos a tener que encontrar y sostener juntos.

La película-documental “Demain” de Mélanie Laurent y Cyril Dion nos hace descubrir un conjunto de iniciativas comunitarias que resultaron de la toma de conciencias ante el cambio climático. A diferencia de discursos alarmistas que se enfocan en los problemas, en este caso se enfocan en la soluciones. Es urgente empezar mas seguido en las soluciones que en los problemas. Personalmente, la película me parece poner en evidencia el potencial detrás de la organización comunitaria. No quiero revelar detalles porque realmente vale la pena (https://www.demain-lefilm.com/le-film). Simplemente diré que de alguna manera pone en evidencia que hoy, la revolución no será ni armada ni televisada. Será silenciosa, humilde, lenta (como la selección natural), local, basada en la acción, la participación y la cooperación a diferentes escalas.

Entonces, si estas leyendo esto, permíteme saludarte, porque por un momento, mientras leías estas líneas fuimos compañeros de guerra, hermanos revolucionarios, simplemente porque pertenecimos a ese proyecto que quiere crear una comunidad.

35_alexleurs

Escrito por InteIndep

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s