Volunteers empty a ballot box after the conservatives primary runoff at a polling station Sunday, Nov. 27, 2016 in Marseille, southern France. French conservatives voted for their nominee in next year's presidential election, choosing between two former prime ministers with some similar ideas on the economy but divergent views on how to prevent further terror attacks on French soil. (AP Photo/Claude Paris)

Por Ernesto Gómez – @EGH7

La democracia ha existido desde tiempos ancestrales y en la cultura occidental lleva cerca de 300 años siendo el máximo ideal de la libertad para los pueblos. El poder recayendo sobre la gente, permitiendo que las decisiones no sean tomadas por una sola persona. En los años recientes se consideraba que la marca de un país libre era que todas las personas tuvieran voto, siendo las dictaduras el mayor ejemplo de lo contrario.

Pero ahora hemos visto tal vez el fracaso ultimado de la democracia. Con los resultados del Brexit y la elección estadounidense cabe replantearse si esta es en verdad la mejor manera de que se tomen las decisiones. Ahora, no estoy diciendo que la democracia falló por estar en contra de los resultados que se dieron. Lo que impactó en ambas de las elecciones mencionadas fue el ausentismo en los comicios y las decisiones tomadas. El 46% del electorado americano no votó, mientras que en el Reino Unido la mayoría de los ausentes fueron los jóvenes.

La apatía de la juventud, mezclada con los rezagos educativos de la sociedad hacen difícil que la democracia funcione. En Estados Unidos vimos a un hombre que se valió de un discurso demagógico para manipular a sus votantes y ganar la elección. No importó que varias de sus propuestas se contradecían o eran simplemente imposibles. Tocó una fibra sensible en el pueblo americano. Apeló a los resentimientos de la clase obrera que se ha sentido olvidada, a los supremacistas blancos, a todos aquellos que sentían que por ser estadounidenses la vida les tenía una deuda.

En el Reino Unido vimos también un discurso impulsado por el miedo liderando el camino al Brexit. El miedo a los inmigrantes, el miedo al terrorismo, la exaltación del nacionalismo y la incertidumbre económica acabaron sacando al Reino Unido de la Unión Europea. En esta elección sorprendió también la falta de conocimiento que había sobre el asunto. La búsqueda más común en Google el día del referéndum fue “¿Qué es la Unión Europea?” Increíble que se tomara una decisión tan trascendente para el futuro del país sin siquiera saber sus implicaciones. Por este mismo motivo se criticó la determinación de David Cameron de dejar la decisión en el voto popular y no en la Cámara.

La democracia nos ha fallado en muchas ocasiones. En México por años vivimos de una democracia falsa con el PRI y, en el 2012, vimos a este mismo partido volver al poder a base de una fuerte manipulación mediática que se aprovechó de un pueblo, en su mayoría, con una educación mediocre. México no está solo, pues al voltear al sur hemos visto a candidatos populistas haciéndose del poder primero a través de elecciones y después perpetuandose en el mismo. Evo Morales, Nicolás Maduro y Rafael Correa fueron electos por el mismo pueblo que ahora los quiere deponer.

Mientras existan rezagos educativos y desigualdad social como la que hay en tantos países del mundo, la democracia siempre va a dejar la puerta abierta a oportunistas como Trump o a populistas que con prometer “protección” a los pobres logran hacerse del poder y hundir a los países que gobiernan.

Ahora con el alza de la ultraderecha en la política mundial muchos tiemblan. Después de los años que vieron a la izquierda hacer sus más grandes avances en la historia, parece que pronto se darán muchos pasos atrás en varios asuntos. Las anomalías electorales del 2016 pueden ser apenas el inicio y, en México, muchos mirarán con nerviosismo al 2018.

Foto: AP Photo/Claude Paris

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Escrito por sofiaboschgomez

Un comentario

  1. “Evo Morales, Nicolás Maduro y Rafael Correa fueron electos por el mismo pueblo que ahora los quiere deponer.”

    Híjole, que ganas de ponerlos en el mismo plato.

    Mira:

    Aprobación presidencial de Evo, 52%: http://www.eldeber.com.bo/bolivia/evo-mantiene-aprobacion-del-52.html

    Aprobación presidencial de Correa, 61%: http://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/politica/2/encuesta-destaca-aprobacion-al-trabajo-de-rafael-correa

    La democracia no es sólo la electoral. Si los ves así, más decepeciones te seguirás llevando.

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