niños en la carcel.jpg

Fuente de la Imagen:  http://de10.com.mx/vivir-bien/2015/11/09/inocentes-encarcelados-la-realidad-de-los-ninos-que-nacen-en-prision

Por: Victoria Olaguivel – @VickyGO

La sobreutilización de la prisión preventiva, la falta de presupuesto y una infraestructura insuficiente han dado como resultado un sistema penitenciario insostenible, donde el hacinamiento de reclusos, la propagación de enfermedades, la escasez de alimentos y la falta de personal capacitado son el común denominador, haciendo de la reinserción social la última de las prioridades.

Sin duda alguna, la reciente aprobación de la Ley Nacional de Ejecución Penal representa un avance importante para mejorar la gestión del sistema penitenciario en nuestro país, así como para fungir como una plataforma para orientar proyectos hacia una reinserción social exitosa, y además, con un enfoque de género.

Entre las modificaciones más significativas se encuentran aquellas que se refieren a los derechos de las mujeres en centros penitenciarios (Artículo 10), entre los que destacan la maternidad y la lactancia, así como el conservar la guardia y custodia de su hija o hijo menor de tres años, quienes a su vez recibirán educación inicial. La custodia se garantiza siempre y cuando resulte de conformidad con el interés superior de la niñez.

Sin embargo, esta nueva Ley plantea una cuestión importante.

De acuerdo con datos del “Cuaderno Mensual de Información Estadística Penitenciaria Nacional”, a julio de 2016 la población total privada de la libertad se reportó en 233,469 personas, de las cuales 12, 132 son mujeres (5.2%). De los 379 centros que forman parte del sistema penitenciario, 157 reportaron sobrepoblación.

Se estima que alrededor de 380 niños y niñas entre cero y seis años viven tras las rejas desde su nacimiento, también hay algunos casos de menores entre los 12 y 13 años que siguen viviendo con sus madres en prisión, bajo condiciones que están lejos del ideal para un desarrollo humano “básico”. El penal de Santa Martha Acatitla es la prisión con mayor numero de menores de edad al albergar a 120 niños y niñas del total estimado.

Aunque las mujeres constituyen un pequeño porcentaje de la población nacional encarcelada, la transición para brindar atención adecuada bajo el nuevo marco regulatorio requiere de una infraestructura sólida en materia de salud y seguridad; atención ginecológica durante y después del embarazo; enfermería y educación; así como una gestión eficaz del proceso de separación madre-hijo cuando los niños alcanzan el límite de edad permitido, éste último un aspecto por demás importante y que aún no se contempla en la aplicación de la nueva Ley.

Para ello se requiere de una fuerte inversión y esfuerzos coordinados entre el gobierno federal, estatal y local. Sin sonar pesimista, la planificación y ejecución de un proyecto tan ambicioso aún no es claro.

Mi principal inquietud es con respecto a la educación que reciben los niños y niñas que actualmente residen en la cárcel con sus madres, así como el plan escolar que formará parte de la educación inicial bajo la nueva Ley. También queda al aire que pasará con aquellos niños que actualmente se encuentran viviendo en la cárcel con sus madres y que rebasan los tres años de edad (la Ley que establece las Normas Mínimas sobre Readaptación Social de Sentenciados, última reforma publicada el 13 de junio de 2014, permitia que las hijas e hijos de internas permanezcan con ellas hasta los seis años de edad).

Tanto los menores que reciben educación inicial en la cárcel, así como aquellos educados por fuera, pero con su padre o madre encarcelados, se enfrentan a enormes desventajas sociales ya que se ven privados de una infancia semi-normal con estándares mínimos de educación, nutrición, salud y un ambiente seguro para su crecimiento y desarrollo. Por lo tanto, estos niños se convierten en víctimas indirectas e invisibles del encarcelamiento de sus familiares.

Actualmente la asociación sin fines de lucro Reinserta un Mexicano trabaja con niños y mujeres del penal de Santa Martha Acatitla para ofrecer actividades que promuevan una mejor condición de vida a hijos e hijos de las reclusas, que tristemente en su mayoría no conocen un mundo mas allá de las cuatro paredes del penal. En la medida de lo posible, Reinserta busca generar espacios adecuados para el esparcimiento y desarrollo de los niños invisibles, a través de redes de apoyo, talleres y actividades al aire libre como visitas al Papalote Museo del Niño.

Las acciones de Reinserta son increíblemente nobles, sin embargo, necesitan sustento institucional para que puedan ser impulsadas a nivel nacional. La aprobación de la Ley es un gran paso hacia la mejora de condiciones de vida en el sistema penitenciario, tanto para hombres como para mujeres, pero carece de garantizar una educación integral y un adecuado desarrollo a aquellos niños que conocieron el mundo en la prisión. Por mas pequeña que esta población sea, es deber del Estado garantizar su pleno desarrollo y educación, derechos fundamentales de todos los niños y niñas de nuestro país.

19_VictoriaOlaguivel

Referencias:

Ley Nacional de Ejecución Penal, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 16 de junio de 2016: http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/LNEP.pdf

Reinserta un Mexicano, A.C. Reporte Anual 2015. http://www.reinserta.org/assets/REPORTEANUALREINSERTA2015.pdf

Escrito por InteIndep

Un comentario

  1. Importante realidad!!!!!!! nadie pide nacer y menos tras las rejas. Interesante artículo.

    Me gusta

    Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s