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Por: Ernesto Gómez – @EGH7

Recién se acaba de anunciar la dimisión—o despido según especulan muchos—de Joaquín López Dóriga, el conductor del noticiero con mayor audiencia del país. Los dieciséis años que pasó en el puesto hicieron de este hombre una de las caras más conocidas de México, un jefe de opinión y el heraldo de los sucesos más relevantes.

Esta renuncia coincide con y parece sintomática de uno de los momentos más críticos que ha vivido la televisión abierta mexicana, que siempre se ha basado en tres grandes pilares para su sustento: el futbol, los noticieros y las telenovelas. Desde que tengo memoria se vio el futbol mexicano y a la selección en el Canal 5 o el Canal 13. Lo mismo era para las noticias, de las cuales el portavoz de referencia siempre fue el ya mencionado López Dóriga. El entretenimiento televisivo en México apenas se comienza a graduar más allá de las telenovelas (al menos en las clases altas).

Parece increíble cómo ha cambiado el panorama en los últimos años para los dos colosos de la televisión mexicana. En cada uno de esos tres pilares han recibido fuertes reveses. En el 2010, sólo TV Azteca y Televisa tenían derechos de transmisión de la Liga MX, ahora en el 2016 son 7 televisoras las que cuentan con ellos, 5 de las cuales son de TV de paga. Televisa recién perdió los derechos de transmisión de los Juegos Olímpicos ante Carlos Slim y, con la decisión de Jorge Vergara de crear su propio canal, las transmisiones del equipo más popular del futbol mexicano: Las Chivas de Guadalajara. La cosa no para ahí. Las transmisiones de los partidos de la selección mexicana antes eran dominadas por Televisa, que ahora intenta con todos sus recursos recuperar la audiencia perdida ante su competidor TV Azteca, que se ganó a la gente con la gracia de sus comentaristas. El despido de Javier Alarcón coincide con los ratings más bajos en años de La Jugada, el noticiero deportivo del Canal de las Estrellas.

Si bien TV Azteca ha aumentado la cantidad de televidentes en los partidos de la selección mexicana, su valor se ha desplomado e incluso se habla de una posible quiebra. Con decir que ya prácticamente no producen telenovelas y optan más bien por importar producciones brasileñas, cuando estas producciones siempre fueron el fuerte de la televisión mexicana. Televisa también ha padecido en este ámbito con el abandono en masa de las clases medias y altas que ahora prefieren ver series de televisión extranjeras, ya sea en TV de paga o a través de Netflix. Con este último Televisa ha intentado competir con el lanzamiento de su plataforma Blim que genera un poco más de lástima que interés.

Otra realidad es que la juventud cada vez se informa más por otros medios distintos a la televisión. Los noticieros de TV Azteca y sobre todo los de Televisa pierden cada vez más audiencia y credibilidad. Esto también va de la mano con el hecho de que en Internet se encuentran muchísimos más detractores que partidarios de estas dos cadenas. Aún más considerando la manipulación mediática que practicaron por años. Televisa ha pasado en un corto tiempo de ser el dueño de la opinión pública, capaz de imponer a un presidente, a ser visto como el enemigo de la libre expresión y de la información fidedigna.

Todo esto se ha dado por una serie de motivos: el cansancio de la gente ante la manipulación mediática, la incomparablemente mejor calidad de contenidos que ofrecen las cadenas extranjeras o el hecho de que con el reciente apagón analógico, millones de mexicanos se vieron forzados a adquirir paquetes de programación como Sky o Dish para no quedarse sin televisión.

La realidad es que ambas cadenas se durmieron en sus laureles y subestimaron la situación que se les venía encima. Nunca consideraron posible que las masas se fueran a cansar de sus contenidos trillados, que se fuera a acabar la era de la “televisión para jodidos”.

Un ejemplo anecdótico de como nunca creyeron que esto fuera a pasar es el caso de la final del torneo de Clausura 2014 del futbol mexicano, que fue disputada entre el Club León y el Pachuca. El León fue el primer equipo de primera división que le dio sus derechos televisivos en exclusividad a una cadena de TV de paga cuando ni una de las dos le llegó al precio y el Pachuca, institución hermana, siguió su ejemplo. Así que sería la primera final en la historia que sería transmitida en su totalidad por televisión de paga. El León había sentado el precedente en la final anterior que disputaron contra el América—equipo propiedad de Televisa—cuando se negaron a la propuesta de transmitir el partido de ida por Televisa. En esta segunda ocasión, alegando que era el deporte del pueblo y que millones se perderían de la final, ambas televisoras insistieron en que permitieran que a alguna de las dos se le cedieran derechos de transmisión y recibieron la misma respuesta: no, sentando un enorme precedente.

Ha sido un proceso lento y gradual el que ha traído a Televisa y TV Azteca a esta situación que nunca imaginaron. Tal vez llegue el día en el que ambas dejen de existir. En mi opinión, sería justicia divina por tantos años de abuso.

9_ErnestoGomez

Escrito por InteIndep

Un comentario

  1. No hay nada recatable en la programación de ninguna de las dos cadenas. Están tratando de reaccionar cuando ya han sido rebasadas por otras plataformas y hasta por el mismo contenido en la web. Evolucionar o morir; ambas empresas están agonizando.

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