VGO - Entrega junio 2016

“Desperté de repente por un estallido dentro del cuarto. Abrí los ojos. No vi a nadie. Traté de moverme pero no pude. Inmediatamente cerré los ojos y un único pensamiento me invadió: Dios mío, Marco me mató de un balazo.”

Maria da Penha, fragmento de su libro titulado “Sobrevivi…Posso Contar”[1]

Por: Victoria Olaguivel – @VickyGO

Brasil y México son dos países similares y a la vez muy distintos; por ambos corre la misma sangre latina, compartiendo un sinfín de características en el ámbito social, político, económico y cultural. Ambas naciones conforman las dos más grandes economías de América Latina con una población acumulada de más de 330 millones de personas y en donde el petróleo constituye la principal fuente de ingresos. En ambos países más del 70% de las personas practican la religión católica, y sin duda alguna, son dos de las aficiones más fieles cuando de fútbol se trata.

Sin embargo, y muy desafortunadamente, el dúo dinámico también se encuentra tratando de sortear momentos críticos tanto en su economía como en su composición política, en donde los escándalos de corrupción en el sector público son el pan de cada día. Las protestas contra el gobierno, motivadas por el hartazgo social, invaden las calles de la Ciudad de México y Sao Paulo al mismo son, movilizando a la ciudadanía a levantar la voz cada vez con mayor frecuencia y magnitud.

Una de esas protestas, acontecida el pasado 3 de junio, fue la denominada #NiUnaMenos, en donde las dos naciones salieron a las calles para sumarse a la campaña latinoamericana contra la violencia de género a la par de Chile, Uruguay y Argentina, siendo este último el país de origen de dicha protesta. La violencia de género es un mal que aqueja a ambas naciones a tal nivel que genera gran preocupación. Es una cuestión que, a pesar de la lucha constante por transformar el marco legal en beneficio de una mayor protección de los derechos de la mujer, desgraciadamente ha ido en ascenso, tanto en Brasil como en México, a lo largo de la última década.

NI UNA MENOS VGO - Entrega junio

De acuerdo con el último reporte publicado por el Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES) respecto a avances y desafíos en la igualdad de genero a veinte años de la Plataforma de Acción de Beijing (Cuarta Conferencia International de la Mujer, 1995), la violencia de género se refiere a “todo acto de violencia basado en el género que tiene como resultado posible o real un daño físico, sexual, o psicológico, incluidas las amenazas, la coerción o la privación arbitraria de la libertad.”[2]

El término feminicidio, entendido como la privación de la vida a una mujer por razones de género, fue tipificado en México hasta junio del 2012 en el Código Penal Federal, y en Brasil en marzo de 2015 en su respectivo Código Penal. Este último aconteciendo veinte años después de que ambas naciones ratificaran su compromiso internacional con la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres.

Más de la mitad de los 25 países con mayor incidencia de casos de feminicidio se encuentran en América Latina y el Caribe, y en donde México y Brasil presentan cifras alarmantes con 7 y 15 mujeres asesinadas a diario, respectivamente. En la mayoría de los casos, los crímenes son cometidos por parejas, ex parejas y familiares, y aún más lamentable es el hecho de que el 98% de los casos permanecen en la impunidad.

Lo más inquietante de la actual situación es el hecho de que aún cuando ambos países siempre se han destacado por su participación y compromiso en foros internacionales para combatir la violencia doméstica, al interior no se ha logrado revertir la tasa de crecimiento de feminicidios. En nuestro país, entre el 2011 y 2014, dicha tasa pasó de 2.4 a 3.2 crímenes por cada 100 mil mujeres, ocupando así el quinto lugar con mayor crecimiento en este tipo de delito detrás de Honduras, El Salvador, Bahamas y Surinam.[3]

Ya sea a nivel global o regional, México y Brasil no han sido tímidos en cuanto a participar, e incluso liderar, conferencias internacionales sobre la igualdad de género. De hecho, la Ciudad de México fue sede de la Primera Conferencia Mundial sobre la Mujer, declarando el año 1975 como el Año Internacional de la Mujer, llamando la atención de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la igualdad entre hombres y mujeres. Por otro lado, Belém, la capital del estado de Pará en la región amazónica de Brasil, fue elegida como la sede para la firma de la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia Contra la Mujer de la Organización de los Estados Americanos, mejor conocida como Convención de Belém do Pará de 1995.

A partir de estos dos momentos clave, más naciones se han adherido y han ratificado los compromisos internacionales contra todas las formas de violencia contra la mujer. Asimismo, derivado también de estas conferencias, las leyes tanto en México como en Brasil, nacionales y locales, han sufrido, para bien, importantes transformaciones diseminando nuevas formas de atacar la problemática sobre la violencia doméstica, así como también creando institutos específicos para atender las cuestiones de desigualdad de género.

Durante la administración de Vicente Fox fue promulgada la Ley del Instituto Nacional de las Mujeres (enero 2001), dando pie a la creación del Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES) como un organismo para “promover y fomentar las condiciones que posibiliten la no discriminación, la igualdad de oportunidades y de trato entre los géneros; el ejercicio pleno de todos los derechos de las mujeres y su participación equitativa en la vida política, cultural, económica y social del país.”[4]

Por otro lado, el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva creó en enero del 2003 la Secretaría Especial de Políticas para las Mujeres, con rango ministerial y mandato propio, delegando a dicha secretaría la responsabilidad de “luchar por la constitución de un Brasil mas justo, equitativo y democrático, a través del empoderamiento de la mujer y su inclusión en el proceso de desarrollo social, económico, político y cultural del país,”[5] un compromiso que la primera presidente mujer de Brasil, Dilma Rousseff (actualmente suspendida del cargo), priorizó desde el inicio de su mandato.

En el caso particular de Brasil, vale la pena resaltar la valentía y el activismo de una mujer que dio origen a una de las leyes más importantes en materia de combate y prevención de violencia doméstica: Maria da Penha Maia Fernandes.  A sus 72 años, Maria da Penha es considerada un ícono en la lucha por los derechos femeninos en Brasil.

En 1983 Marco Antonio Heredia, su entonces esposo, le disparó mientras dormía, dejándola sometida a una silla de ruedas por el resto de sus días. Marco Antonio no desistiría y en un segundo intento por terminar con la vida de Maria, pretendió electrocutarla mientras ésta se duchaba. Aunque Marco fue declarado culpable por intento de homicidio el sólo permaneció en prisión por dos años.

MARIA DA PENHA VGO - Entrega junio 2016

Lanzamiento del libro de Maria da Penha titulado “Sobrevivi…Posso Contar”

Lejos de dejarse vencer por la injusticia y su condición de paraplejía irreversible, Maria da Penha se convirtió en una reconocida activista contra la violencia doméstica. En su libro titulado “Sobreviví…Puedo Contar” (Sobrevivi…Posso Contar), relata la promulgación de la Ley 11.340 en agosto de 2006, mejor conocida como Ley Maria da Penha, una legislación trascendental en la que gracias a la presión que organismos internacionales ejercieron sobre el caso de Maria, el gobierno brasileño triplicó la pena mínima para quien cometa crímenes de violencia doméstica, aumentando la protección a mujeres vulnerables.

En vísperas de las Olimpiadas de Río 2016, el pasado 7 de junio Maria cargó la antorcha olímpica en la ciudad de Fortaleza, su ciudad natal, afirmando que la ley aún se queda corta, tanto en recursos como en su implementación, para lograr proteger a las mujeres víctimas de abuso por parte de sus parejas y/o familiares.[6]

Maria da Penha y Lula da Silva - VGO entrega junio 2016

El presidente Lula da Silva abraza a Maria da Penha durante la firma de la Ley que lleva el nombre de la activista, agosto 2006

A casi 10 años de la promulgación de la Ley Maria da Penha, y a veintiún años de la Plataforma de Acción de Beijing, tanto México como Brasil se encuentran bajo la lupa en cuanto al cumplimiento total de los acuerdos que buscan lograr la igualdad de género. Nuestro hermano brasileño y nosotros mismos estamos en riesgo de sufrir un grave retroceso para proteger y defender tanto los derechos de las mujeres, como los derechos humanos de todas las formas de identidad sexual.

El actual gobierno de Michel Temer, presidente interino y el actor principal detrás de la suspensión de Rousseff, ha sido duramente criticado por asemejarse a un “Club de Toby.” La ausencia de mujeres y de personas de ascendencia africana en el actual gabinete resulta contradictorio, siendo que la población brasileña está compuesta en su mayoría por mujeres y personas que se definen como afro-brasileñas o mulatas. Aun cuando en su primer mensaje Temer aseguro que ninguna de las reformas o cambios de gobierno alteraría los derechos adquiridos por los ciudadanos brasileños, tanto el Ministerio de Derechos Humanos, Políticas para la Mujer e Igualdad Racial fueron incorporados al Ministerio de Justicia, adquiriendo un nuevo título para denominarse Ministerio de Justicia y Ciudadanía.[7] Expertos y grupos feministas aseguran que dicho cambio representa un grave retroceso al progreso alcanzado por los gobiernos de Lula da Silva y Rousseff en materia de derechos de las mujeres y políticas de igualdad de género.

En México, las cada vez más constantes denuncias de violaciones a los derechos humanos con el notorio ejemplo de los 43 estudiantes desaparecidos en Ayotzinapa, es muestra de la falta de transparencia e impunidad en el sistema de seguridad mexicano, lo que genera un ciclo vicioso incoherente con la postura de México a nivel internacional en la defensa de los estos derechos.

Ciertamente los focos rojos que presentan México y Brasil no deben ignorarse, y aun cuando la presión de la comunidad internacional muchas veces resulta incluso insuficiente en el combate contra la violencia de genero, una educación temprana en cuanto a derechos humanos y una mayor participación por parte del genero masculino, a la par de una menor resistencia de grupos feministas por incorporar hombres en la lucha en pro de la igualdad, es trascendental. Solamente la inclusión de niños y jóvenes, logrará una verdadera transformación para que cada vez más mujeres no solamente sobrevivan para contar sus historias, sino que ocupen más espacios de poder y de representación en alianza, y no en competencia, con el genero masculino.

La inclusión y representatividad de todas las formas de género y raza es fundamental para direccionar políticas públicas altamente efectivas en el corto y largo plazo. No solamente en México y Brasil, sino en toda America Latina, cualquier acción a la inversa representa nadar contra corriente y un grave riesgo de caer en un comportamiento de doble moral que atenta contra el todavía escaso terreno ganado en materia de derechos humanos.

19_VictoriaOlaguivel

 

Referencias:

  1. Varda, F. Brasil y México: Similitudes y Diferencias de estas dos potencias económicas de la región. Febrero 2016. Link: http://americalatina.about.com/od/Conocelospaisesintro/a/Brasil-Y-M-Exico.htm

Imágenes:

 

[1] Maria da Penha Maia Fernandes. Sobrevivi…Posso Contar. Fortaleza: Armazém da Cultura, 2012. Pp. 39.

[2] Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES, 2015). Avances y Desafíos de la Igualdad de Género: A veinte años de la Plataforma de Beijing. Pag 51. Link: http://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/99985/ct61.pdf

[3] Angel, A. México, en el top 10 de países con mas feminicidios por armas de fuego en el mundo. Animal Político. Link: http://www.animalpolitico.com/2015/05/mexico-en-el-top-10-de-paises-con-mas-feminicidios-por-armas-de-fuego-del-mundo/

[4] Ley del Instituto Nacional de las Mujeres. Enero 12, 2001. Link: http://puntogenero.inmujeres.gob.mx/Portal/madig/igualdad/docs/decreto_ley_inmujeres.pdf

[5] Secretaria Especial de Políticas para as Mulheres. Link: http://www.spm.gov.br/sobre/a-secretaria

[6] Ícono de los derechos de la mujer en Brasil lleva antorcha olímpica y llama a tomar mas medidas contra el abuso doméstico. Link: https://www.rio2016.com/es/noticias/icono-de-los-derechos-de-la-mujer-en-brasil-lleva-al-antorcha-olimpica-y-llama-a-tomar-mas-medidas-contra-el-abuso-domestico

[7] CNN Español. Michel Temer designa la mayor parte de un nuevo gabinete en Brasil. Mayo 2016. Link: http://cnnespanol.cnn.com/2016/05/12/michel-temer-presenta-el-nuevo-gabinete-de-brasil/

Escrito por InteIndep

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