perfect-storm

“May you live in interesting times”

-Maldición china según J. Chamberlain

宁為太平犬,莫做亂离人

[Es mejor ser un perro en tiempos de paz, que un humano en tiempos de caos]

-Expresión china

 

Por: Andrés Hernández – @andreshf5

La primera expresión la escuché en alguna clase mientras estudiaba en la universidad; pareciera como un premio de consolación de los apasionados de la historia ante tiempos de incertidumbre. Sin embargo, la frase es una interpretación del diplomático británico Joseph Chamberlain y su hijo, Sir Austen Chamberlain, sobre una maldición china contra sus enemigos, en donde “tiempos interesantes” es un eufemismo de incertidumbre.

Según The Economist, se espera “alta volatilidad en los mercados financieros, un nuevo Primer Ministro para el Reino Unido y muchos años de incertidumbre muy costosos” como resultado de la salida del Reino Unido de la Unión Europea, el Brexit.[1] Esto dará pie a que vivamos tiempos interesantes y a que tengamos conversaciones interesantes.

En 2009 viví en Lisboa con un compañero de departamento alemán (llamémoslo Peter). Él estudiaba derecho y era parte del programa de intercambio académico de la Unión Europea (UE), Erasmus. Yo estudiaba economía y estaba de intercambio. Muchas veces cenamos juntos, y platicando intentábamos resolver el mundo. Aunque ahora vivimos en continentes distintos, hemos conservado la amistad y de vez en cuando nos escribimos para seguir discutiendo lo que sucede en el mundo. Como era de esperarse, el Brexit no pasó desapercibido, y la última vez que platiqué con él, tuvimos una de esas conversaciones interesantes que estos tiempos de incertidumbre nos permiten tener. Platicábamos del discurso de Obama en su última visita a Alemania, de hace unos dos meses. Le dije que lo viera y me contestó lo siguiente:

Otro gran discurso de Obama, pero creo que tenemos que encontrar una narrativa nueva para mantener a Europa unida. Creo que tiene razón, hace bien en señalar los puntos del pasado donde Europa ha salido adelante, pero ese mensaje no va a ser suficiente para disuadir a los británicos de abandonar la UE, ni para disuadir al resto de los europeos de votar por propuestas populistas.  

Ahí está el caso del bloqueo de los holandeses hacia el avance del tratado de la UE con Ucrania. La gente sigue culpando a la UE por cualquier cosa, sin que tenga que ver con el régimen actual. Los británicos no van a quedarse en la UE por escuchar el pasado glorioso de Europa; creen que si se separan se van a convertir en Suiza o en Noruega y, por lo tanto, creen que no necesitan de la UE. Prácticamente en todos los países existen partidos en contra de la UE y veo muy complicado cómo revertir esa tendencia. Parece que Obama tampoco ha encontrado cómorevertirla.”

Le respondí y pasaron unos meses, lo felicité por su cumpleaños y le pregunté sobre el Brexit. Aunque me tomé unas libertades al traducirla, su respuesta fue más o menos ésta:

“Muchas gracias por la felicitación! Al menos el Brexit sirve para darle continuidad a la conversación de hace unos meses. No sé qué vaya a pasar, pero estas son las narrativas que he visto en los medios:

 

  • Una nación decidió “tomar control” y volver a ser “independiente”.
  • El Primer Ministro británico, que intentaba silenciar a sus adversarios políticos con una apuesta política muy arriesgada, fracasó en el intento.
  • Los ingleses viejos y pudientes destruyeron el futuro de los jóvenes que votaron por la permanencia.
  • No es el fin de la UE. Es el fin de Gran Bretaña porque Escocia e Irlanda del Norte votarán a favor de su independencia.

Algunas de las narrativas podrán estar equivocadas, pero como habíamos hablado del populismo me gustaría platicar sobre lo que está detrás del Brexit. Como lo veo yo, en Europa, las ideas liberales de integración económica y política, así como de libre mercado, flujo de personas, y derechos humanos internacionales ya no son inspiradoras. Incluso, para algunas minorías, estas ideas podrían llegar a ser amenazantes porque consideran que, en las últimas décadas, el libre mercado y la integración económica se han traducido en la pérdida de sus trabajos y en mayor migración de gente que no quieren tener en sus países.  

Sin embargo, la mayoría de la gente no ha tenido una experiencia realmente negativa con respecto a la UE. A pesar de la crisis de los últimos años, a la mayoría de los británicos, franceses, holandeses y alemanes les está yendo bien. Tienen trabajo y acceso a bienes cada vez más baratos, y salen de vacaciones a Grecia, Italia y España. Les gusta ver Eurovisión y mandar a sus hijos a intercambios académicos con subsidios estatales, como Erasmus. Sin embargo, a pesar de esto, las ideas que mantienen a la integración económica y política de Europa ya no les resultan tan emocionantes como antes. Estas ideas son percibidas como nociones abstractas y vagas.

Cuando piensan en la UE, ya no se acuerdan que el proyecto de paz vigente no tiene precedentes en Europa. Se olvidan del proyecto de unión política y crecimiento conjunto. Por el contrario, están pensando en la burocracia de la UE. Piensan en los errores de las políticas nacionales –hechas por los políticos nacionales y que no están relacionadas con la UE–, sobre los cuales es culpada la UE.  

Las ideas de libertad que mantienen a la UE son como una canción de los 90 –una canción que se ha escuchado demasiado y que ya no provoca emoción cuando aparece. La gente quiere escuchar algo nuevo, y desafortunadamente eso nuevo es el populismo. Los miedos que los políticos populistas han implantado en el pensar colectivo no tienen nada que ver con la realidad, pero por alguna razón han logrado permear. Existe una sensación generalizada de fracaso, miedo a lo desconocido y ansiedad sobre el futuro en la mayoría de los países. En los últimos meses he llegado a preguntarme si estaré viviendo dentro de una burbuja. Me he preguntado si seré parte de un grupo de personas que han resultado privilegiadas, mientras el resto de la población ha sido golpeada.

Mi conclusión es que el populismo, el nacionalismo y la xenofobia no pueden explicarse por experiencias genuinamente negativas o de fracaso, sino que han sido provocadas por una cultura de miedo que se ha exacerbado por la difusión mediática del populismo.

No encuentro una explicación racional a esta situación. Tal vez sea el ciclo de la historia que marca una nueva época de ansiedad, nacionalismo y aislamiento, que le sigue a una época de liberalismo y optimismo que terminó. Tal vez sea twitter, tal vez sea el aburrimiento. No sé, pero como dije al respecto del discurso de Obama, sacar a relucir los logros del pasado no será suficiente. Poner de nuevo la canción vieja no va a funcionar. Tenemos que hacer que la gente vea su realidad, las maravillas que ofrece este continente, las riquezas y seguridad, la esperanza que aún existe en Europa y, sobre todo, tenemos que poner un alto a esta ola de neo-nacionalismo.”

Vivimos en tiempos de incertidumbre y a veces creo que sería mejor que no fueran tan interesantes. Parece que la maldición china se ha manifestado sobre nosotros ¿Será mejor ser un perro en tiempos de paz, que un humano en tiempos de caos?

10_AndresHernandez  

[1] A tragic split. (2016, junio 24). The Economist

Escrito por InteIndep

Un comentario

  1. JuanLuisPotosi 19 julio, 2016 en 7:38 pm

    Buena onda la interrogante, andres tu tocayo openheimmer tiene una visión de las tendencias contrarias muy interesante, precisamente palpa los beneficios del mundo sin fronteras

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