LetrerosSanders

Por: Ana Paula Cañedo – @ana_canedog

Con el comienzo de la primavera y el alza en las temperaturas sentí en carne propia el “feeling the Bern”. Vivo en un pueblo pequeño en el norte de Nueva York llamado Ithaca y todos las mañanas camino a clases. A medida que las elecciones primarias se fueron acercando y los árboles empezaban a florear, de la misma forma brotaban cientos de letreros en los jardines de mis vecinos en apoyo al candidato presidencial Bernie Sanders. El apoyo contundente al aún senador de Vermont por parte de una comunidad de investigadores, profesores y estudiantes universitarios me llevó a reflexionar sobre la popularidad del candidato. Desde luego una campaña progresiva que –entre muchas cosas– propone crear trabajos, proteger al medio ambiente, la expansión de las redes de seguridad social y del sistema educativo superior, y la promoción de una política exterior mesurada, resulta atractiva para el votante liberal. Sin embargo, todo parece indicar que la piedra angular de su campaña y lo que ha logrado capturar al joven electorado norteamericano – muchos simpatizantes del movimiento Occupy Wall Street es su narrativa sobre el 1%.

abrilII

Pese a ser la economía más grande del mundo, la desigualdad de ingresos en los Estados Unidos es sorpresivamente alta. No sólo eso sino que actualmente el país vive niveles de desigualdad nunca antes vistos. Entre 1980 y 2012, la desigualdad en los Estados Unidos (medida por el coeficiente de Gini) se incrementó en casi cinco puntos mientras que los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en promedio, experimentaron un aumento de tan sólo 3 puntos. Las disparidades en los niveles de ingresos se han vuelto tan pronunciadas que los estadounidenses que se sitúan en el 10% superior de la distribución del ingreso, en promedio, poseen casi nueve veces más ingresos que el 90% inferior. Estas diferencias son aún más marcadas para aquellos que se encuentran en el extremo 1%, quienes poseen ingresos 38 veces mayores a los del 90% de la población.

Otro aspecto relevante de la desigualdad de ingresos y de riqueza en Estados Unidos es la paulatina reducción de la clase media americana. Según un estudio del Pew Research Center, por primera vez en más de 40 años, los ciudadanos de clase media ya no constituyen la mayoría de la población. Es decir, se puede observar un ligero fenómeno de polarización en la distribución de los ingresos. Si se comparan cifras actuales con datos de 1971, es posible constatar que el porcentaje de adultos que se encontraban en los niveles más bajos de ingresos aumentó de 16% a 20%. Sin embargo, durante ese mismo periodo, el porcentaje de adultos que se encontraban en los niveles más altos de ingresos prácticamente se duplicó; de 4% en 1971 a 9% en el 2015.

La desigualdad de Estados Unidos también se hace más evidente cuando se comparan los ingresos promedio entre los distintos sectores de la población. Actualmente, los ingresos medios de hogares blancos son 40% mayores al los ingresos promedio de los hogares de la población afroamericana o hispana (US$67 vs US$39.8 y US$40; respectivamente).

Independientemente de la medida de desigualdad que se tome como referencia, es innegable que el crecimiento en la brecha entre los más ricos y el resto de la población en Estados Unidos es alarmante. Esto explica porque Bernie Sanders se ha mantenido como el gran rival de Hillary Clinton. Sin embargo, al observar más de cerca estas cifras, es posible apreciar que el problema de desigualdad que vive Estados Unidos es mucho más complejo que una simple historia del 1% frente al 99% de la población.

La preocupante desigualdad de Estados Unidos ha resucitado el interés por el estudio de la movilidad social americana; ¿cómo es que los individuos se mueven dentro de los niveles de ingreso? La movilidad social hace referencia a qué tanto la situación económica de una persona está determinada por sus condiciones al nacer; es decir, a la igualdad de oportunidades. Según un estudio realizado por economistas de la Universidad de Harvard y la Universidad de Berkeley, a pesar de los enormes aumentos en la desigualdad de ingresos, la movilidad social se ha mantenido prácticamente estática desde 1970. Si bien la movilidad no ha empeorado, las cifras también son poco alentadoras. Los investigadores han encontrado que la movilidad social en los Estados Unidos es relativamente baja en comparación con otras naciones desarrolladas.

Portada2

Esto no quiere decir que aquellos que hoy forman parte del 1% se hayan mantenido siempre en el nivel más alto. Mientras que hablar de los más ricos pareciera sugerir que se trata de una población estática, en realidad no es así. Por lo contrario, investigadores de la Universidad de Cornell y la Universidad de Washington, los cuales estudian cómo fluctúan los ingresos durante el ciclo de vida de los individuos, encontraron que el 1% experimenta mayores niveles de movilidad que el resto de la población. Según los resultados del estudio, aproximadamente el 70% de la población estadounidense logra colocarse al menos un año en su vida en el percentil 20 superior de ingresos. Sin embargo, la mayoría de los que logran llegar a los niveles más altos de ingreso lo hacen por un número limitado de años. Sólo el 20.6% experimentará al menos 10 años consecutivos dentro del percentil 20 superior, el 7.8% lo hará en el percentil 10 superior, un 3.7% en el percentil 5 y únicamente el 0.6% conseguirá mantenerse 10 años en el 1er percentil. Es decir, es aún más difícil mantenerse en el 1% que llegar a el. En palabras del economista de Berkeley y colaborador de Thomas Piketty, Emmanuel Saez, “las personas que perciben los ingresos más altos en Estados Unidos ya no son los ricos de antes, sino los trabajadores ricos; empleados muy bien pagados o emprendedores que aún no han logrado construir fortunas comparables con las acumuladas a finales del siglo XIX.”

En resumen, la desigualdad económica en la nación más rica del mundo crece a niveles nunca antes vistos. A su vez, pareciera que ahora el tan añorado American Dream hace honor a su nombre, ya que sólo le pertenece a una ínfima minoría. A pesar de que la movilidad social no ha decaído, es cada vez más difícil llegar a los niveles altos de ingreso. A medida que la brecha entre los ricos y el resto de la población aumenta, las probabilidades de que una persona nazca en los niveles altos de ingreso también se ven reducidas y mayor es el tamaño de los “escalones” que uno deberá subir para llegar a los niveles altos. A esto, habrá que sumarle el hecho de que a menores niveles de ingreso, menor movilidad. Así como la primavera es bienvenida por su espíritu de renovación, habrá que ver si la narrativa del 1% que abandera Sanders también se permea en las elecciones presidenciales para resucitar en la agenda económica de 2017 el combate a la desigualdad.

Por otro lado, ¿son la propuestas políticas de Sanders las más deseables para combatir esta situación? Esa es una discusión que habrá que analizar por separado.

5_AnaCanedo

Escrito por InteIndep

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s