Portada artículo Marzo.001 (4)

Por: Ana Paula Cañedo – @ana_canedog

Dada la situación económica que vive el país, el pasado 17 de febrero la Secretaría de Hacienda y Crédito Público dio a conocer la intención de realizar un recorte presupuestal de 900 millones de pesos del Consejo Nacional para Ciencia y Tecnología (Conacyt), de los cuales 450 millones de pesos corresponden al rubro de becas para la educación superior. Tras ser impugnada esta medida por los integrantes de La Comisión de Ciencia y Tecnología de la Cámara de Diputados, se acordó que el programa de becas para este año se mantendría intacto con el fin de no perjudicar la innovación, el desarrollo científico y tecnológico y la formación de capital humano. Ante dicho acontecimiento, cabe analizar el impacto que tendría una disminución presupuestal de semejante magnitud en el programa de becas Conacyt. Habría que comenzar por responder las siguientes preguntas: ¿quiénes son los beneficiarios del programa? ¿Es necesaria una política para el desarrollo del posgrado en México?

Desde su fundación, hace 45 años, el Conacyt es el organismo encargado de elaborar las políticas para el desarrollo de la ciencia y tecnología en México. Asimismo, es responsable de la formación de capital humano mediante la entrega de becas, posibilitando a los jóvenes mexicanos estudiar la licenciatura o el posgrado[1] tanto en México como en el extranjero. El Programa de becas del Conacyt es de suma importancia, pues representa alrededor de dos tercios de las becas otorgadas en México para la formación de posgrado y abarca el mayor volumen de recursos que se destinan a ese rubro; alrededor de la mitad del total del presupuesto ejercido por el organismo.

A lo largo de más de cuatro décadas, el Conacyt ha otorgado cerca de 328,176 becas, de las cuales 268,112 han sido nacionales y 60,064 para estudios en el extranjero. Según datos del Conacyt, durante el 2015 más de 58,000 estudiantes contaron con una beca del organismo publico; el 60% de las becas se concedieron para hacer estudios de maestría, el 20% para doctorado, sólo el 1% para postdoctorado y el 19% restante para otros estudios (especialidades o formación técnica). Aunque pudiera parecer una cifra elevada, el organismo sólo brinda becas a menos del 20% de la población que se encuentra en la educación superior, aproximadamente la cantidad de personas que se requerirían para llenar el Estadio Olímpico Universitario.

A pesar de que el Conacyt le ha facilitado enormemente a los jóvenes mexicanos acceder al posgrado, no cabe duda de que México necesita más graduados de maestría y doctorado. Las tasas de ingreso a la educación superior en México son más bajas que en el promedio de los países miembros de la OCDE, en especial en la maestría y el doctorado. De acuerdo con el Panorama de la Educación 2015 de la OCDE para México, se estima que por cada 100 jóvenes que ingresan a la educación primaria, únicamente 38 logran acceder a la educación terciaria. Si bien la cifra de personas con estudios de licenciatura es ya muy baja (21%), se espera que sólo 4 de estos jóvenes mexicanos obtendrán un título de maestría a lo largo de sus vidas y que menos de 1 se titulará de un programa de doctorado.

Porcentaje que hacen posgrados

En comparación, cerca del 67% de los jóvenes en los países miembro de la OCDE están matriculados en la educación terciaria, el 22% concluyen sus estudios de maestría y cerca del 2% cuenta con estudios de doctorado. A pesar de que el porcentaje de mexicanos de 25 a 34 años con educación terciaria aumentó 8 puntos porcentuales entre 2000 y 2014, de 17% a 25%, esta cifra resulta poco ventajosa si se compara con el promedio de los países de la OCDE, en los cuales la matricula en educación en este nivel aumentó en 15 puntos porcentuales de 26% a 41%.

 Pocos los mexicanos que estudian un posgrado

¿Quiénes son los becarios del Conacyt y a qué se dedican?

Los mexicanos que logran estudiar un posgrado son pocos y en su mayoría muy privilegiados, puesto que han logrado acceder a la educación superior. Las cifras del Conacyt muestran que la gran mayoría de los becarios han sido originarios de la ciudad de México y aproximadamente el 95% residen en zonas urbanas. En lo concerniente a la distribución por sexo, destaca la participación femenina; el 51% son mujeres y el 49% son hombres.

Mexicanos que estudian un posgrado

Una proporción muy considerable de las becas (74%) se destina para estudios dentro del país y el resto para el extranjero. Una de cada dos becas otorgadas para estudiar fuera de México es a Estados Unidos. A pesar de que sólo el 26% de las becas son para el extranjero, la ampliación de convenios en el extranjero por parte del Conacyt ha dado lugar a una mayor movilidad académica de los estudiantes. El fomento a la movilidad estudiantil es un elemento clave para la mejora de la formación profesional y la estructuración de redes de intercambio de conocimientos que promuevan el desarrollo económico y social de nuestro país.

Becarios de Conacyt

La gran mayoría de los becarios del Conacyt provienen de unas cuantas instituciones de educación superior particulares. De acuerdo con la Encuesta nacional de movilidad estudiantil internacional de México , menos del 10% de los 17,689 jóvenes mexicanos que estudiaban en el extranjero durante el 2013 provenían de universidades públicas, como técnicas, estatales, politécnicas y tecnológicas. La distribución de los perfiles socioeconómicos de los becarios alude a la desigualdad de oportunidades tan latente en nuestro país.

 Instiuciones de origen de posgrados

Por otra parte, independientemente del la polémica “fuga de cerebros”, los mexicanos con posgrado son de gran importancia para la investigación, la productividad económica y los avances científicos de nuestro país. Las tasas de ocupación de los becarios al concluir sus estudios son altas; más de la mitad (56%) de ellos son empleados en el sector público, el 36% en el sector privado y el restante tienen negocios propios. La mayoría de los que laboran en el sector público se dedican a la academia (34%). De hecho, el 93% de los profesores de Cátedras Conacyt fueron becarios del organismo. Por su parte, un porcentaje importante de aquellos empleados en el sector privado (47%) son directores o gerentes de empresas, mientras que el resto son profesionistas. El programa de becas para posgrado también ha contribuido a aminorar la baja oferta de capital humano en México en áreas tan importantes para la innovación como lo son las científicas y tecnológicas. Tan sólo en 2015, el 83% de los solicitantes aprobados para ingreso al Sistema Nacional de Investigadores fueron becarios del Conacyt.

¿Es necesario un programa de becas para el posgrado?

Si bien es cierto que el programa de becas del Conacyt beneficia a un porcentaje muy pequeño de la población, también es cierto que México mantiene grandes asimetrías con respecto a la mayoría de los países miembro de la OCDE en las tasas de cobertura de la educación superior. Además, el programa de formación de recursos humanos de posgrado es un instrumento indirecto que termina por beneficiar a México en su totalidad al contribuir a la innovación, al avance científico y al aumento de la productividad económica del país a través de una mayor calidad docente en nuestras instituciones de educación superior (IES) y del ingreso de jóvenes altamente preparados en el mercado laboral.

Al mismo tiempo, la necesidad de una fuente de financiamiento pública para la educación terciaria es clara. De acuerdo con cifras del Conacyt, en México 1,423 IES ofertan aproximadamente 8,522 programas de posgrado, de las cuales 1,134 son instituciones particulares (63%). Es decir, incluso si se desea cursar el posgrado dentro del país, resultaría altamente costoso. Por su parte, se estima que únicamente el 2% de los jóvenes mexicanos que cursan un posgrado en el extranjero reciben financiamiento por parte de la institución receptora. En cambio, el 76% utilizaron financiamiento propio mientras que sólo el 14% solicitó financiamiento público.

Comparado con los países miembros de la OCDE y los países asociados, el porcentaje del gasto público en educación terciaria actualmente destinado a becas es muy bajo, al igual que aquel destinado a la inversión para el desarrollo de la investigación científica y tecnológica. Éste último está por debajo de las metas internacionales (los países desarrollados dedican entre el 1.5% y el 3.8% de su PIB a este rubro). En 2014, México destinó el 0.54% del PIB a la inversión nacional en investigación científica y desarrollo experimental. Según recomendaciones internacionales, este valor debe ascender por lo menos al 1% del PIB.

Porcentaje de...

¿Por qué estudiar un posgrado?

No cabe duda que invertir en la formación de capital humano altamente especializado contribuye significativamente al desarrollo de un país mediante el impulso de la tecnología, las ciencias y el aumento de la productividad de la economía, volviéndola más competitiva; pero, ¿por qué un joven debería de invertir tiempo y recursos propios en cursar un posgrado? La respuesta es sencilla. En México, a mayor nivel educativo mayores son las probabilidades de obtener un empleo (OCDE 2015). Además, está comprobado que en el mercado laboral, los ingresos relativos aumentan con el nivel educativo, y esto sucede en México aún más que en la mayoría de los países miembros de la OCDE. Es decir, estudiar un posgrado aumenta significativamente las oportunidades de movilidad laboral. En promedio, un adulto con título universitario gana más del doble que un adulto cuyo nivel educativo más alto es la educación media superior (OCDE 2015). Contar con una especialización, una maestría o un doctorado genera, en promedio, un 69% más de ingreso que solamente un título de licenciatura.

Aumento de Salario con Posgrado

Además del aumento en los ingresos relativos, la movilidad académica estudiantil ayuda a los jóvenes mexicanos a obtener mayores oportunidades de empleo en un mercado laboral cada día más globalizado. Aun si los estudiantes permanecen en el extranjero después de concluir sus estudios, favorecen lazos sociales y comerciales entre México y el país en el que se encuentran, los cuales contribuyen al desarrollo económico.

5_AnaCanedo

Referencias

ANUIES (2014), PATLANI: Encuesta Nacional de Movilidad Estudiantil Internacional de México 2011-2012. Disponible en: http://obiret-iesalc.udg.mx/sites/default/files/adjuntos/encuesta_nacional_patlani_2011-2012_movilidad_estudiantil_internacional_en_mexico.pdf

OCDE (2015), México Panorama de la Educación 2015: Indicadores de la OCDE. Disponible en: https://www.oecd.org/mexico/Education-at-a-glance-2015-Mexico-in-Spanish.pdf

 

 

[1] Por estudios de posgrado se debe entender todos aquellos estudios posteriores al ciclo de estudios de licenciatura o de estudios profesionales.

 

Escrito por InteIndep

2 Comentarios

  1. Muchas gracias por la información, no tenía la menor idea.
    Gracias!

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  2. Angélica Breña 2 mayo, 2016 en 9:22 pm

    Interesantísimo y URGENTE de reflexionar. Ana Paula pusiste el dedo en la llaga, no permitas que te distraigan. FELICIDADES!!

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