Foto Arte Nerd

Por: Angélica Creixell – @angecreixell

Cuando escribo sobre arte me considero un ser humano promedio. Puedo distinguir entre arte estéticamente atractivo—aquellas obras que no puedo dejar de ver y me transportan a otra dimensión—con el otro tipo de obras de arte que no entiendo o, a veces, no quiero entender. Este último sentimiento se apodera comúnmente de mí cuando me aventuro con el arte contemporáneo (entendido como el arte actual, reciente, y en la mayoría de los casos, el artista aún vive). Un amigo insiste en que el arte contemporáneo sólo es bello si sabemos que lo es, o si el artista tiene una cartera gigante y puede hacer instalaciones espectaculares que impactan al alma más por majestuosas que por bellas. Antes no estaba segura de si concordaba con este punto vista, no obstante mi visita reciente al Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC) en la Ciudad de México me hizo reflexionar sobre este punto y me presentó a la alternativa perfecta para mi, el arte nerd[1].

Rafael Lozano-Hemmer toma posesión de tres salas del MUAC con su exposición Pseudomatismos. Camino a la exposición, acepté que mi conocimiento sobre el artista no era profundo, su nombre me sonaba por una obra que expuso en Nueva York en 2008, El Parque de Corazonadas, en la cual de alguna manera incorporaba el ritmo cardiaco del espectador a la obra de arte. No sabía más. El nombre de la exposición en sí sobresale, invita al espectador a mínimo googlear la definición. El pseudomatismo, según el artista, a diferencia de un autómata, es una acción casi-voluntaria. Para mí, al experimentar cada instalación, entendí el significado de la palabra y sentí esa provocación involuntaria de las piezas.

Mi presencia alteraba o completaba las obras de arte. La relación se vuelve casi filosófica ya que la instalación, el arte en las piezas, sólo existe si el espectador está presente. Incluso el aire que uno respira dentro de la sala impulsa la primera exhibición, Respiración Circular Viciosa . A mí me gustó pensar que una vez que salía de la sala, el arte en sí desaparecía. Esa relación íntima que creé con cada pieza fue únicamente mía y nadie más experimentó exactamente lo que yo experimenté. Justo ese punto, esa experiencia, es la belleza del algoritmo, que casualmente resulta ser la base fundamental para cada instalación de la exposición.

Cada sala y cada transición entre salas despierta un sentido diferente. Sin esperalo, el espectador se enfrenta a una pantalla cuadriculada, con un ser humano dormido en cada cuadrado, y al pasar enfrente de cada uno, los humanos en la pantalla se despiertan, observan al espectador mientras el espectador los observa. Cuando el espectador continúa su visita, todos los humanos que se despertaron a verlo, vuelven a caer en un sueño profundo. Casi al final de la exposición hay un cuarto oscuro, lo único que lo alumbra son focos color cobre suspendidos en el techo brillando a ritmos diferentes. El espectador entra a la sala porque escucha un palpitar a lo lejos y las pupilas se dejan seducir por las luces. En una esquina del cuarto, hay dos manijas, no hay cordones para prohibir el acercamiento, y tampoco hay un letrero llamativo con instrucciones. Nerviosa, con un sentimiento de estar haciendo algo prohibido por tocar la obra de arte, sostuve las manijas y, en quince segundos, los focos comenzaron a prender y apagar, sosteniendo un ritmo constante, conocido, humano – mi ritmo cardiaco.

Salí de la exposición transformada.

Quisiera compartir mi experiencia en cada una de las instalaciones, transpórtalos a mi realidad esa mañana, qué parte de mi cuerpo se activó, qué sentido se dejó ir, pero también quiero generar un mínimo nivel de inquietud en el lector y convencerlo de visitar la exposición. Compartir las piezas que lo provocaron más y aceptar esa complicidad adquirida. Hacer una visita para dejar salir al pequeño nerd que todos tenemos dentro y se deje seducir por los algoritmos.

*La exposición estará expuesta hasta el 17 de abril de 2016.

6_AngelicaCreixell

[1] Término acuñado por el artista en el artículo “Respiración y latidos convertidos en piezas de arte, en la obra de Rafael Lozano-Hemmer.” Más información: http://www.arteycultura.com.mx/respiracion-y-latidos-convertidos-en-piezas-de-arte-en-la-obra-de-rafael-lozano-hemmer/

Escrito por InteIndep

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