El rostro de la diversidad

Por: Georgina Vargas Vera – @vargas_vera_g

La defensa y promoción de los derechos humanos se ha convertido en un tema central de las agendas de gobiernos y asociaciones de la sociedad civil alrededor del mundo. El respeto a estos derechos ocupa hoy en día un lugar privilegiado en el discurso y análisis de múltiples y diversos sectores de la población en varios países.

Conforme se ha desarrollado el concepto de los derechos humanos se ha avanzado en el contenido de los mismos, así como en las correlativas obligaciones de los Estados para protegerlos y respetarlos. El significado de los derechos humanos ha sido desarrollado, en su mayor parte, por naciones de occidente que han analizado y avanzado la teoría de los derechos fundamentales, derivados de la naturaleza del ser humano. La comprensión de este concepto se ha ido plasmando en doctrina, prácticas, leyes y tratados internacionales que buscan protegerlos.

Con el paso de los años, y tras el esfuerzo de múltiples actores, los instrumentos internacionales de derechos humanos han conseguido aceptación y obligatoriedad. No obstante, desde hace décadas, se ha abierto también una corriente crítica a la teoría de estos derechos. Esta corriente señala que las sociedades occidentales buscan imponer su esquema de valores en sociedades diversas que no comparten la misma visión del mundo, y que por su situación económica y política menos pujante, no han tenido una voz protagónica en la creación de lo que actualmente se acepta como obligaciones de respeto y garantía de los derechos fundamentales.

Varios temas han sido objeto de críticas y quejas acerca de esta “imposición occidental” que se alega representan los derechos humanos. El trato hacia las mujeres y prácticas como la mutilación genital femenina; las formas y costumbres de practicar la religión, como la vestimenta específica de creyentes de alguna de ellas; la organización de las comunidades indígenas o tribales y sus sanciones para las faltas que cometen sus integrantes; o el ejercicio de la libertad de expresión, son algunos ejemplos que han señalado a los instrumentos internacionales de derechos humanos como objetos de colonización occidental, a través de los cuales busca imponerse un sólo esquema de valores.

Este argumento se sustenta en un relativismo en el cual se niega la existencia de una noción universal de derechos humanos. También, defiende varias realidades y escalas de valores en diversos países. De acuerdo con este argumento, prácticas que pueden parecer chocantes, violentas o peligrosas—bajo el análisis del esquema clásico de derechos humanos, no resultarían violatorias de los derechos humanos, pues estarían de acuerdo con los valores culturales de ésta o aquella sociedad.

Es importante reconocer la diversidad de las sociedades en el mundo y los múltiples problemas que el concepto de universalidad de los derechos humanos puede representar. No obstante, es aún más importante reconocer las situaciones en las cuales el relativismo cultural representa una excusa para cometer violaciones a los derechos de las personas.

A pesar del fundamento de las críticas a la “imposición” que representan los derechos humanos, y los argumentos que defienden las diferentes escalas de valores en sociedades diversas, es necesario que la relativización de los valores no trastoque los fundamentos principales de estos derechos.

Al reflexionar si alguna práctica o costumbre es o no compatible con los derechos humanos, es necesario recordar que no es posible relativizar el valor de la dignidad humana como un elemento inherente al individuo. Si bien pueden existir distintas concepciones del ejercicio de algunos derechos en particular, es peligroso que se relativice la existencia de valores que no pueden violentarse, sin que esto conlleve necesariamente una violación a los derechos humanos de las personas.

El respeto a la dignidad debe ser universalmente reconocido. Esto sin caer en el peligro de relativizar el significado de ser persona y los derechos inherentes que se tienen por el sólo hecho de serlo. Y también, sin que la cultura de ningún país pueda usarse como justificación para afectar esa dignidad.

15_GeorginaVargas

 

 

 

 

Escrito por InteIndep

6 Comentarios

  1. Erick Hernández 25 enero, 2016 en 11:39 am

    Me parece un análisis bastante puntual y certero, no es posible mirar con los mismos ojos situaciones que se encuentran bajo diferentes circunstancias. Sin embargo, es innegable que tiene que existir una noción y una idea general de lo que los derechos humanos son e implican para los individuos alrededor del mundo, priorizando sobre cualquier cosa el respeto a la moralidad, la ética y la justicia; y de esta manera evitar a toda costa la transgresión a todos estos aspectos, de tal suerte que; siendo alguien blanco, negro, musulmán o anglicano, pueda sentirse seguro y tranquilo de que existen instrumentos encargados de velar por el mayor de sus intereses y costumbres, sin importar que tanto varíen estas alrededor del mundo.

    Me gusta

    Responder

    1. Estoy de acuerdo contigo Erick, es necesario contar con un entendimiento común de los derechos humanes que tome como base el respeto a la dignidad humana; sin que circunstancias diferentes puedan ser excusa para cometer violaciones a los derechos humanos.

      Le gusta a 1 persona

      Responder

  2. Luis Fernando Garcia 25 enero, 2016 en 2:30 pm

    Concuerdo totalmente en el sentido de que existen diferentes realidades y puntos de vista al abordar el estudio de las conductas violatorias o no violatorias de los derechos humanos, sin embargo, pienso que existen diferentes elementos que caracterizan de manera única a todos a los seres humanos, entre ellos la dignidad, que conforman las propiedades que deben ser analizadas para poder lograr un criterio objetivo y sin influencia cultural alguna respecto de las acciones o conductas en específico, creo que este conjunto de características se encuentra completamente en un contexto aislado y que no puede ser parte de la relativización de los derechos que pudiera realizarse de parte de algún grupo de personas pertenecientes a alguna cultura o religión en lo particular y que analizándose de manera correcta se puede lograr un estudio totalmente objetivo respecto a los derechos en cuestión.

    Me gusta

    Responder

    1. Así es, hay condiciones inherentes a la dignidad de las personas que no pueden ser sujetas a criterios subjetivos que permitan una relativización de valores y derechos que deben ser respetados en todo momento.

      Me gusta

      Responder

  3. Si bien es cierto la influencia occidental para la defensa de los derechos humanos ha puesto en tela de juicio la identidad y cultura de otros países que luchan por el rescate de sus raíces sociales, étnicas y culturales y que representan una minoría, el verdadero problema es cuando algunas de sus prácticas rompen con el esquema ideal de protección de derechos humanos, porque a pesar de haber poblaciones con su propia autonomía y autodeterminación son éstas que terminan afectando la esfera del orden púlico, es ahí que el conflicto surge, porque la realidad es no otra mas que un choque cultural que se presenta debido a la interacción y que responde efectivamente que culturas distintas significan derechos distintos por su propia concepción de una identidad social y cultural legítima. aunque la progresividad de los derechos humanos tiende a unificar y expandir sus horizontes para una protección y reconocimiento a nivel mudial, no debido a la influencia occidental, sino por principios del derecho natural.

    Me gusta

    Responder

  4. Guillermo Lopez Narvaez 25 enero, 2016 en 3:17 pm

    Muy interesante el artículo, es cierto que se tiene que respetar los derechos fundamentales de todos los seres humanos pero a la vez hay que respetar las costumbres siempre y cuando estas no violen derechos de la dignidad del hombre. Si bien es cierto no existe una noción universal de derechos humanos por las diferentes costumbres y religiones que existen, pero se puede crear una noción menos occidental de los derechos involucrando más las costumbres de otros países como los de medio oriente ya que son los que tienen una cultura diferente a la occidental.

    Me gusta

    Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s